Por Mauro Libi Crestani

Ante cada cambio o innovación es inevitable que sintamos miedo, eso es normal en cada ser humano. Sin embargo, es importante que tengamos claro que el miedo lo creamos nosotros mismos, pero también somos capaces de librarnos de él.

A la hora de iniciar un negocio, el miedo al fracaso es un factor constante con el que debemos lidiar, más cuando vemos muchos exitosos ejecutivos caer junto a sus empresas; por eso es necesario aprender a asumir riesgos, para lo que se debe contar con un escudo interno.

También es importante tener en cuenta que se puede sacar provecho a cualquier experiencia, por muy negativa que sea. Además, con estas seis claves podrás evitar que el miedo interfiera en el manejo de tu negocio.

1.- Planifica: La planificación estratégica ayuda a la hora de tomar decisiones. Realizar un exhaustivo análisis, tanto de nuestro entorno como de la propia organización, te permitirá escoger aquellas estrategias más adecuadas para el desarrollo del negocio, esto te dará seguridad para no sucumbir ante el miedo.

2.- Fija objetivos: Tus metas deben estar adaptadas a la realidad económica. Las empresas necesitan metas que supongan una mejora para la organización, pero sin crear presión ni miedo a no conseguirlos.

3.- Valora a quienes te valoran: Acércate a las personas que aprecian tu trayectoria, aquellos que te conocen desde hace tiempo. Busca a alguien para apoyarte y pídele opinión sobre tu desempeño y lo que podrías hacer mejor. La persona que elijas, fuera o dentro de la compañía, debe ser equilibrada y objetiva. Busca a alguien que siempre te pueda decir la verdad.

4.- No existen errores, sólo resultados: Si las cosas no están yendo como esperabas, no significa que seas un fracasado. Tal vez la fórmula que estás aplicando no sirve para lo que buscas, de modo que sólo tienes que cambiarla.

5.- Nadie es perfecto: Todos olvidamos cosas, no sabemos que existen formas de hacerlas mejor o simplemente actuamos inconscientemente bajo patrones de conducta, sin embargo, eso no nos exime de nuestra responsabilidad, al contrario, debemos asumir las consecuencias de nuestros actos. Un margen de error siempre es válido, pero debes conocer el punto en que ya no lo es.

6.- Aprende: Se puede aprender mucho más de los errores que de los éxitos. Atesora la experiencia, conocimientos, destrezas, habilidades y hábitos adquiridos en el proceso, para que no vuelvas a dar los mismos pasos errados.

Recuerda la mejor manera de enfrentar el miedo es estar preparado para hacerle frente.