Mauro Libi Crestani

Es necesario encontrar nuevas formas de deshacernos de los deshechos orgánicos

Mauro Libi: Reducir el desperdicio de alimentos es asunto de todos

Es una tarea pendiente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Por Mauro Libi Crestani | febrero 02, 2020 

La reducción de desperdicios de alimentos a nivel mundial es una tarea pendiente contemplada dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se gestaron en la Conferencia de las Naciones Unidas, celebrada en Río de Janeiro en 2012.

Si tomamos en cuenta que unos 1300 millones de toneladas de alimentos no llegan a ser aprovechados en un contexto donde cerca de 700 millones personas no cuentan con la alimentación necesaria para llevar una dieta saludable, es imperativo tomar conciencia sobre ello y sumarnos desde nuestro ámbito personal a tomar medidas para que evitar esta situación.

En ese sentido, la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica (CCA) publicó una guía que nos orienta sobre cómo cuantificar la pérdida por desperdicio de alimentos y cómo impulsar el cumplimiento de dos de los ODS.

Mauro Libi: Cómo se produce el desperdicio de alimentos

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pérdida de alimentos se refiere a cualquier alimento que restamos en la cadena de suministro entre el productor y el mercado. Debido a problemas previos a la cosecha, como plagas, o problemas en la recolección, manejo, almacenamiento, empaquetado o transporte.

También se da el desecho o uso alternativo (no alimentario) de alimentos que son seguros y nutritivos para el consumo humano.

Existen tres maneras en las que se pueden desperdiciar los alimentos:

1-Los comerciantes y consumidores que descartan comestibles vencidos o próximos a la fecha de caducidad.

2-Los productos frescos (vegetales y frutas), que se eliminan de la cadena de suministro durante las operaciones de clasificación.

3- Las grandes porciones de alimentos que se ofrecen en restaurantes o no se usan en las cocinas domésticas.

Los factores más comunes que fomentan el desperdicio de alimentos en los hogares vienen a ser: Preparación inadecuada de los alimentos, falta de infraestructura o prácticas de almacenamiento, recorte y entresacado de insumos, deformidad en los productos, entre otros.

Conclusiones:

  • Los ODS son un llamado para que empresas, gobierno y sociedad busquen soluciones que pongan fin a los diversos problemas que afectan al mundo e impiden su sano desarrollo a nivel social, ambiental y económico.

  • Para lograr la seguridad alimentaria y evitar el desperdicio de alimentos a futuro, se necesita ponernos en acción desde nuestros hogares.

  • La recomendación de expertos apunta a integrar los ODS al modelo de negocio de las empresas. Así estamos impulsando un planeta sostenible para las nuevas generaciones.

  • Al combatir el desperdicio de alimentos contribuimos también a la lucha contra el hambre, ya que se estima que 821 millones de personas sufren desnutrición y entre ellos más de 90 niñas y niños menores de cinco años tienen desnutrición.

Hay mucho por hacer en este sentido y todos, cada quien desde sus ocupaciones o desde la cotidianidad de su hogar puede tomar conciencia y comenzar con hábitos y prácticas sencillas para hacer que los alimentos sean aprovechables en mayor medida, ahorrar recursos o beneficiar a quien más lo necesita.